Hmm, es difícil pero intentaré no darle un tinte político a este artículo… Lo juro, lo juro, trataré de enfocarme en el aspecto cultural que es, al final, lo que nos importa en esta página.
Primero vamos con la noticia original, tal como la leí en Noticias24:
SENIAT cierra ‘Bodies’ en el Sambil por exponer cadáveres
El Superintendente del Seniat, José David Cabello, informó que el organismo tributario cerró temporalmente la exposición ‘Bodies’ en el Sambil. Explicó que se llevarán las muestras necesarias para hacerles análisis y tomar las acciones penales por ser cortes humanos.
Foto: AFP PHOTO / GABRIEL BOUYS
“Decidimos que un equipo multidisciplinario, el CICPC y el Seniat determinará verdaderamente cómo es exactamente de qué se trata eso. Se presume que son cortes humanos disecados bajo proceso especial donde se les extrae el polímero. Son cadáveres que se encuentran en el sitio, eso lo va determinar el examen forense y contrasta con la publicidad que están haciendo”, explicó.
Indicó que realizarán las muestras necesarias para hacer una revisión de los cadáveres y dependiendo de los resultados tomarán las acciones pertinentes.
La exposición Bodies ha pasado por varios países mostrando un conjunto de trece cadáveres y unas 250 partes del cuerpo humano.
“Bajo qué condiciones ellos están cargando estos cadáveres. Tenemos nuestras leyes, no sabemos cómo la presentaron en otras partes. La Ley establece que si se tiene que extraer una pieza para el análisis correspondiente, se hará”, dijo Cabello.
Muchas preguntas le vienen a uno a la mente, siendo la primera de ellas por qué un organismo tributario, cuya única función es recaudar impuestos y multar el incumplimiento de las leyes tributarias, tiene la potestad para cerrar una exposición educativa por mostrar cadáveres. Y si a eso vamos, ¿por qué actuó el SENIAT y no Cadivi, o la Superintendencia de Bancos, o cualquier otra institución pública que no tenga nada que ver con la educación ni la salud pública? A pesar de que a primera vista no parece existir explicación alguna racional ni válida, a mí sí se me ocurre una respuesta que por absurda y disparatada puede que sea la correcta: para importar algo a Venezuela se exige un certificado de no producción nacional y, vamos, si hay algo que sobra en este país son muertos.
En segundo lugar uno se pregunta por qué, si es que les parece tan inmoral o lo que sea la exposición, esperaron que se anunciara, instalara y abriera la misma antes de actuar. Yo vi Bodies en Brasil con mi hermano y mi cuñada, ella ya la había visto en México. En su momento conversamos precisamente de lo difícil que debe ser trasladar internacionalmente los cuerpos: el cuidado requerido con la manipulación, la cantidad de permisos sanitarios exigidos, etc. Estemos claros, meter cadáveres no debe ser algo fácil en ningún país pero algún encargado de una institución cultural debe ocuparse de los trámites y algún funcionario público debe aprobar todo el papeleo o, en caso de negarlo, hacerlo en una oficina oscura sin que nadie en el país llegue siquiera a enterarse de lo sucedido… MESES antes de que se alquile siquiera el espacio para la exposición. Pero no, en Venezuela las cosas no pueden hacerse así: en un país donde parece que los directores de las instituciones públicas se enteran de las cosas leyendo el domingo los periódicos retrasados de toda la semana en vez de comunicándose con sus semejantes en la oficina, como sucede en países donde los administradores públicos sí trabajan, supongo que no se puede esperar menos.
Pero la tercera pregunta es la que más me jode la cabeza: ¿cuál es el límite? En serio, aquí las cosas se hacen de manera improvisada, arbitraria, en secreto cuando es posible porque a los malditos militares de rango medio que gobierna este país les excita pararse ante una cámara a decir que “por motivos de seguridad del Estado, inteligencia militar, confidencialidad” no pueden dar una información. Y nunca la dan (¿cuántos intentos de magnicidio no se han detectado y detenido en base a pruebas que nunca han visto la luz pública?), pero la verdad es que simplemente muchas decisiones no tienen pies ni cabeza, son caprichos de una o pocas personas que sienten la necesidad de reafirmarse a sí mismos su ilimitado poder mediante medidas tan absurdas como la prohibición de una exposición educativa. ¿Pero entonces qué sigue? ¿Cuál será la proxima exposición cultural/educativa que prohibirán, un exposé sobre la Segunda Guerra Mundial? ¿Pueden cerrar el Museo de Ciencia por exhibir huesos de cocodrilos prehistóricos y animales disecados? ¿Es absurdo pensar que pueden cerrar las escuelas de medicina del país por tener unos cadáveres que no son solamente observados sino además manipulados por los estudiantes? Según José David Cabello se tomarán acciones penales, ¿se acusará de homicidio a los organizadores de la exposición? ¿Atentar contra la moral y buenas costumbres por mostrar los cadáveres desnudos?
Capaz todas estas preguntas serán respondidas pronto en Aló Presidente, acompañadas de chistes baratos y de mal gusto al respecto; no obstante, lo más probable es que se olvide todo y ya, como se olvidó que cancelaron un concierto de Alejandro Sanz y botaron a un eurodiputado español por injerencia (entiéndase: hablar mal del gobierno venezolano) mientras cualquiera que hable bien es más que bienvenido a opinar, como se olvidan las promesas incumplidas, como sucede siempre en Venezuela.
pd., fuck, en serio traté no involucrar la política pero en verdad no es mi culpa, sino de aquellos que se han empeñado durante los últimos 10 años a permear la política en cada faceta de la vida diaria de los venezolanos. me disculpo.










































