Un estudiante de una de las más prestigiosas universidades norteamericanas hizo un estudio (interesante pero con casi ningún rigor científico, claro está) en el cual pretende establecer una relación entre la música que escuchan los jóvenes y su inteligencia – o, al menos, sus resultados de SAT (una especie de CNU gringo, para los poco entendidos).
A continuación los resultados y un par de interesantes preguntas abiertas para el debate.

Entonces… ¿la música que escuchamos determina nuestra inteligencia? ¿o viceversa? ¿es acaso el gusto musical algún tipo de indicador válido de la inteligencia de una persona? ¿o lo es de su trasfondo socio-económico-educativo? ¿es todo esto apenas coincidencia? ¿cuánto odio demostrarán hacia este estudio los fanáticos hardcore de Lil’ Wayne?
Discuss amongst yourselves.
pd. bah, acabo de escribir todo esto y darme cuenta de que el artículo original también termina con preguntas abiertas, si prefieren participen allá.









































