Hace un par de días morí de la risa cuando vi en el periódico una noticia sobre el regreso de Colina. Así como han regresado tantos otros, que si Karina, Elisa Rego, Yordano y demás seres del más allá, o algunos como Ilan que nunca se fueron, pero siempre se despidieron y volvieron.

Y así es, Colina ya tiene montado su “come back” con un espectáculo llamado “Dame la noche” en el Centro Cultural Corp Group, el próximo 20 de julio, y estará acompañado de varios artistas de la era ochentosa como invitados especiales.
Yo he tenido en mente a Colina recientemente, por la versión que hicieron Los Amigos Invisibles de su canción Si tu te vas, que dicho sea de paso, me parece una versión excelente. Es de esas cosas medio feas de otros tiempos que a uno le gusta recordar hoy en día.
Ahora, retrocediendo un poco, la verdad es que no recuerdo más temas de él. No sé si tuvo grandes clásicos, si pasaron desapercibidos o es que yo no sé nada al respecto, lo cual que me desagrada porque me gusta acordarme de todas las cosas de entonces. Sólo me llega una línea de una que decía: “no hay montaña suficientemente alta de escalar, no hay guerra que no pueda venceeeeeeer”. Jajajaja, pero ni siquiera sé cómo se llama.
Lo cierto es que Colina, pese a ser reconocido por una voz distinta a todas, más que ser referencia musical para el colectivo venezolano es una especie de leyenda urbana. En su época era distinto a los demás, primero por ser horroroso (y no es que Ilan, Yordano y Ricardo Montaner fueran muy bellos), pero él le echaba leña al fuego con esas pintas locas con sombreros y pantalones ponchos. Un estilo.
Después, retumbó con el escándalo de las drogas, como si hubiese sido el único artista en ese país en consumirlas, y aquella exclamación que fue su referencia por mucho tiempo, de: “¡Colina está preso!”. Sentó un precedente en nuestra cultura pop. Luego, un sin fin de historias acerca de su paradero: que si tenía un hermano cura o loco en Barquisimeto y se vino a vivir con él, que si trabajaba de colector en los autobuses de Acarigua o estaría preso para siempre.
Hasta que empezó a salir en los programas de TV cuando ya habían pasado los 90 y la gente aclamaba un revivial de los 80 del que se están aprovechando todos estos señores. Allí dijo que se había dedicado a la producción de jingles publicitarios, eso sí, luciendo 20 años más viejo.
Es por eso, que en los 90 NADIE reconocería jamás saberse un tema de Colina, ¡qué pavoso! Pero cuando va pasando el tiempo y nos tripeamos el mal gusto del pasado entre tanta cosa mala del presente, hasta el regreso de Colina puede entretenernos.
Ahora, cuéntenme si de verdad hay algún otro clásico de Colina que yo no tengo en la memoria…









































