Cuando el amigo Femín Cimadevilla me mandó el texto del que disfrutarán a continuación, pensé en simplemente poner un miniPOST con el link y dejarlo que hablara por si mismo. Claro, considerando que A.- Pandebono y Flavio lo único que publican son miniPOSTs y B.- La importancia del artículo en cuestión, del cual incluso se podría decir que es in-dis-pen-sa-ble, pues decidí publicarlo completo y escribir una introducción de estas que lo único que hacen es ocupar espacio y sólo leen los estúpidos.
Sin más preámbulo, lo más importante que vas a leer en la semana está a un click.
Rubén Beneyto presenta a su perrito en sociedad
Por: Ronald Carreño; Fuente: RolandCarreno.com, el glamour llegó a la red.
El exitoso broker caraqueño Rubén Beneyto, uno de los personajes in-dis-pen-sa-bles de la escena social capitalina, acaba de llegar de Nueva York, a donde fue a hacerse con mobiliario y obras de arte para el apartamento que remoza en las alturas de Chulavista. De Manhattan se vino no solamente con estupendas piezas de Rietveld, Mackintosh, Asplund, Wright, Starck y Perriand. También trajo compañía, un adorable perrito por el que desembolsó cinco mil dólares.
Ahora bien, semejante can había que ser presentado en sociedad y, para tal fin, Beneyto invitó a su cuerda de amigos a compartir de lo lindo –hasta una riquísima torta dispuesta en un bandeja de cristal y plata de Bucellatti- en su flamante apartamento y mostrarles el precioso cánido que, de lo inteligente que es, dice hasta guao, guao en inglés.
Entre los convidado al ágape perruno figuraron el modista Alberto De Castro, el arquitecto y estrella del interior design Patrizio Petricca (que a la medianoche huyó para la fiesta de Pure Evolution, en el Tolón) la ex modelo María José Vilaseco, el diseñador de moda y marroquinería Marco Visconti, la actriz Karelis Ollarves y su vero amore Ricardo Degwitz, el socialité Alejandro Kozma Ingenuo, así como Oswaldo Vallera, el hombre que más sabe de aviones y destinos turísticos en Venezuela.
¡Ayyyyyyy! Pero qué cosas con estos perros de raza. Tienen una carácter (“muy mala leche”, como dice Remedios Loreto-Garzón, mi sevillana tía política), qué ni les cuento. Figúrense ustedes que al saberse el centro de atención, se puso de lo más engreído, nada que salía de la jaula, ni se ablandaba con las carantoñas y lisonjas que le prodigaban los muy humanos que lo rodeaban. Lo de él era gruñir y gruñir, tal vez por qué no entendía nada de lo que decía, que fue exactamente lo que descubrió el perspicaz Oswaldo Vallera: “¡Chico, ese perro está así porque el sólo ha oído la lengua de Shakespeare!”. Así que, ni modo, todo el mundo en inglés con el animal.
Por: Ronald Carreño; Fuente: RolandCarreno.com, el glamour llegó a la red.










































