
Esto sí que se llama negocios: Pones un producto sólo en sitios estratégicos y dejas que la gente lo descubra, lo use, lo pruebe, sin ningún tipo de publicidad…sigilosamente haces que el producto forme parte de tí y luego ZAS! No puedes dejar tenerlo. Es lo que está pasando con la Salsa Fritz de Maíz, que se encuentra desde hace meses en casi TODOS los perreros de Caracas, pero misteriosamente no está a la venta. ¿Por qué? Indaguemos sobre el asunto.
En los carritos de Perros Calientes que expenden aquí en Venezuela es común tener a disposición un buffet de salsas para colorear de sabor nuestras “balas frías” (expresión que resume comer cualquier tentenpié para amilanar el deseo de comer), las tenemos de todas clases y tamaños: de Ajo, de cebollas, de pimentón, tocineta, barbecue, picante, guasacaca, etc, sería interminable la lista, pues todo carrito que se respete tiene al menos una variedad de 25 tipos de salsas. Curioso tanto sabor tomando en cuenta que una hamburguesa normal en Venezuela tiene repollo, papas, cebollas, huevo frito, aguacate, queso amarillo, y en lugares seleccionados, hasta fina y fresca alfalfa le ponen. Sin contar la variedad de Carnes, chorizos, chuletas y pollo que rara vez, con tanto ingrediente llegamos a saborear.
Uno sabe su vaina: qué salsa le pondremos incluso antes de recibir nuestra comida caliente servida en un cálido plato hecho en origami con papel Bond 20, cuando la tenemos en las manos damos un paso atrás para poder visualizar cuál y cuantas salsas le vamos a dibujar en zig-zag para comer (si es que no tenemos el recipiente ya listo en la mano para disparar sobre la hamburguesa). La sorpresa en este caso es que dentro del radio visual de estos carritos existe desde hace ya tiempo un nuevo personaje completamente diferente en el buffet de salsas perreril: Un pequeñito envase de color amarillo con una hermosa etiqueta reza en el más puro estilo de Alicia “Salsa de Maíz Fritz”. ¿Coño que es esto? se pregunta uno, fanático del maíz y aún sin superar que tengamos una salsa cremosa con sabor a rica tocineta. Pues, sólo hay una forma de averiguarlo: sirviendo una generosa línea de la salsa sobre la hamburguesa e hincándole el diente “pa ver quesloques” de una buena vez.

Debo decir, que LA SALSA ES INCREÍBLEMENTE DELICIOSA.
Qué vaina tan buena. A partir de ese día he buscado en distintas partes del este y del oeste de la ciudad y me ha sido imposible encontrarla. La semana pasada fuí invitado a la televisión y salí de la pauta a las 9:ooam, desayuné en un carrito de perros que a esa hora sirven pastelitos y por alguna razón “divina” encontré a mi adorada Salsa Fritz de Maíz. No aguanté más y para que no me venciera el sueño me puse a conversar con el perrero pastelitero a preguntarle de donde coño sacó esa Salsa de dioses, y esto fué lo que me contestó:
Chamo esa salsa ya tiene meses, pero no se vende en tiendas, esa nos la trae el mismo distribuidor al que le compramos los otros ingredientes, todo el mundo pregunta por ella todos los días, que donde la compramos…
El Pastelitero había corroborado mi teoría: La Salsa Fritz de Maíz no la venden en las tiendas, la pusieron en los perreros primero como promoción y luego seguro cuando ya la gente conozca la calidad y se vuelva loca, la ponen en las estanterías. De momento sólo se puede comprar al mismo perrero que te pase una caleta y nadie se da cuenta, pero lo que sí es cierto es que es buenísima!
Lo más curioso es que no tienen página web, no sale en ninguna parte, nadie sabe nada de nada.
Y no, nadie me pagó por escribir esto.










































