
Con suma tristeza tenemos que anunciar lo que los kioskos y centros de abastecimiento de chocolate ya habían comenzado a mostrar….una nueva imagen del conocido maní cubierto de chocolate Ping Pong aparece en la actualidad con otra presentación que NO ES la del adorable oso gordito primo lejano de Winnie Pooh, sino con la tipografía que tampoco corresponde al anterior logo.
Igualmente cumplimos con el deber de informar el deceso del súper-elegante y genialmente ilustrado Charro de Bolero, el rico arroz inflado cubierto de chocolate, quién desde hace semanas se encuentra desaparecido y sin rastros de vida. En su lugar, al igual que el Ping Pong, sustituyeron la imagen por una de pura tipografía.
El Oso en cuestión ya había sido cambiado hace algunos años, pero hoy vemos que ya no existe, nos lo quitaron. Si, como el logo de Tío Rico colorido ese bonito cuando lo compró la multinacional esa, o el logo de Helados EFE, o los niñitos desnudos del Toddy, o RCTV, el cupo de 3000 dólares de internet. Ay no, ahora que nos van a quitar? Ya no nos queda nada.
El Charro de Bolero (presumimos que es un charro, aunque no cante Bolero, a juzgar por su guitarra, sombrero y bigotes) queda fuera de los bellos acompañantes y “mascotas” de las imágenes publicitarias de los productos locales, y lo peor es que las nuevas propuestas NO TRAEN NADA, son bajas en calidad y pareciera que no quieren vender el producto. Si miramos a marcas como “WONKA” o “SONRICS” es bestial el diseño, tipografía imagen y color que le meten a las chucherías. ¿Y Savoy aka Nestlé no se da cuenta que una mejor imagen se traduce en mejores ventas? ¿Por qué el horroroso cambio? Nadie lo sabrá, como nunca supimos el cambio del logo de los Helados EFE.
Estas imágenes representan unas de las últimas veces que el Osito de Ping Pong y el charro de Boleron fué visto en los anaqueles de dulces y golosinas. Y nos preguntamos ¿Por qué dejaron morir a Oso? ¿Por qué lo quitaron? ¿Dónde está el Charro?
LLÉVENME A MIIIIIIII! NOOOOOOOOOOOO….
En nombre de todos los venezolanos que crecimos comiendo Ping Pong y Bolero, paz a sus restos. Clic en las imágnes para ver más grande.
















































