Demasiado tiempo había pasado desde la primera vez que escuché hablar de estos panas, ya basta, era tiempo de hacer algo. Definitivamente iba a ser más tarde que pronto de que Cunaguaro Soul se apersonara en Valencia así que de cualquier manera había que lanzarse para donde ellos se presentaran y después de varios intentos fallidos llegó el momento de ahora o nunca.
Jueves en Taima, salí de la oficina y era o irme a casa a aburrirme viendo cable o manejar a Caracas a ver a una de las mejores bandas venezolanas que me ha tocado escuchar en vivo. Listo, pasé buscando a Kuámasi y nos fuimos al local donde había de todo tipo de gente: niñas saliendo del gimnasio, niñas que sólo toman vino tinto, niñas con novio, sin novio, de Maracaibo, etc. También estaban unos tipos ahí que si levantándose a las chamas y los novios de las chamas. El ambiente estaba bueno, definitivamente se puso mejor cuando comenzaron a tocar, la gente se lo tripeaba mucho, se acercaban, tomaban fotos, tomaban tinto chileno, tomaban más fotos y a veces tomaban del Nestea que les compró su novio (el cual me dijeron había sido el más caro que han pagado en su vida). Por increíble que parezca nunca me llegó ni una de esas fotos.
La cosa ese día era como chill out, muy buen ambiente, muy buena música. Una de las asistentes me dijo que los había visto varias veces ya y que cuando están en tarima son aun mejores. Nuestro relacionista público de miniplug, Jorge Modernell a.k.a. móder (a quien deben conocer por Las Crónicas de móder I, II y III) había llegado justo para ver el 70% restante del toque y al finalizar este, cumplió su labor de acercarse a los muchachos para hacerles saber que pensamos que son demasiado rock y entre otras cosas debatir de la escena nacional de esta movida, la cual pensamos que está tomando un impulso importante en estos momentos.
cunaguaro: improvisación sin miedo y con actitud rock
- Kuámasi.
Y nada, después de lo comentado por la chica aquella pues había que verlos en tarima, lo cual se suscitó en Barquisimeto. Pensé que no llegaría, salí demasiado tarde de Valencia, sin embargo después de recibir intrucciones casi tan precisas como un GPS por parte de Gianko, llegué a una especie de boulevard hippie donde se da tribuna abierta a la expresión artística. El menú era Raviolis, Cunaguaro Soul y Og Mandino, ¿acaso se podía pedir más rock?. Me perdí a Los Raviolis – demn – pero mientras hablaba con la hermana de Gianko y Helios me surtía de una bebida espirituosa, Gustavo, Simón y Miguel hacían los ajustes para su presentación. Sorpresa, la chica de Taima tenía razón, es difícil hacer mover a la gente cuando nunca antes han escuchado tu performance, pero estos panas lo lograron, la gente se los tripeó.
Con el fondo musical de Og Mandino nos pudimos acercar a la banda, varios los felicitaban, otros simplemente faranduleaban. Por mi parte lo que hice fue darle continuidad a la conversa que inició móder, hay que darle impulso a estas propuestas y ahora es el momento de hacerlo. No todo se puede quedar en “neofolklore”. ¿Quén dice que el rock hecho en Venezuela y por venezolanos no es música venezolana?.
cunaguaro soul son el rock.. en la tarima por lo menos.. despues casi ni bebieron
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- Gianko.
Sí, bueno, imagino que andaban cansados. Miguel a.k.a El Negro es quien parece indestructible, le dicen el abuelo y tiene 23 años. ¿No tenemos cara de destruídos en la foto tomada a las 4:30 a.m.?
Pero dejémos la habladera, los invito a escucharlos mañana en Moulin Rouge y sabrán de lo que les hablo. Después pueden volver acá y echarme el cuento.














































