Antes que nada, quiero presentarme a todos los lectores de esta prestigiosa empresa de la internet y agradecerles a sus directores el haberme confiado la gran labor de las letras y la arrechera nacional, como un colaborador más de bellas reseñas y escritos de sano esparcimiento internauta para toda la familia venezolana.
Entrando en materia, que me disculpe el difunto Buñuel si peco de ingenuo al comparar a Dexireé, hermosa animadora y cantante venezolana, con uno de los personajes más emblemáticos de su filmografía: Catherine Deneuve, quien en Belle De Jour mostró al mismo tiempo, carajo chico, “un rostro de ángel y la líbido de un demonio”.
Y es que ya imagino cómo la chiquillada que observa su programa “El ángel de los niños”, transmitido los domingos por Venevisión, no pueda evitar sentir ese irrefrenable impulso humano que muchos de nosotros, a nuestra corta edad de 30 años, todavía llevamos a cabo: la masturbación.
Pero haciendo historia sobre la sujeta, hay que recordar que Dexireé invadió nuestras pantallas televisivas al quedar dentro del grupo de Fama, Sudor y Lágrimas, aquel esperpento programa en donde los muchachos artistas dañaron sus apreciados gañotes a cambio de un piche contrato discográfico que valía menos que un zapato de borracho. Si no me creen, vayan a Recordland y comprueben cómo los discos del desdichado concurso televisivo se venden al precio de 1 Bs.F.
Yo tuve el hermoso, sano y furtivo chance de conocer a Dexireé. Fue en una famosa emisora radial, donde en plan entrevistada, me acotó que la idea de hacer un programa con target infantil la tuvo desde muy pequeña. También recuerdo, siempre observándole el par de tetas y ese descomunal culo contenido en blanco satén descontinuado, que tenía no sé qué problema con no sé quién del concurso (un jujú al parecer, con Simón, otro concursante), y otro qué se yo peo con un productor mexicano que le ofrecía el estrellato azteca a cambio de enchuflarle la chufla con aguita de Jamaica y hartito picante. De por qué los extranjeros piensan que nuestras mujeres son todas putas, y de por qué éstas siempre piensan que todo extranjero es tan guapo como Brad Pitt, es tema de otro artículo en el futuro.
Lejos de divagar en anécdotas, creo saber que el único objetivo de este escrito es asegurarles que Dexireé es una mujer que consigue lo que quiere. No sé ni me pregunten a costa de qué. Capaz que no nos interesa. Pero el ver su plácido rostro y figura por fin en la pantalla chica, llevando a cabo el programa que quería desde chiquita, me llena de un orgullo desconocido y hasta me pone un poco sentimental.
Sigamos pues, este dulce ejemplo de constancia para evaluar nuestras metas profesionales y personales. Estoy seguro que su éxito es el éxito de todo un país, de la nación venezolana, porque quién sabe si hasta algún día Dexireé nos abandone y extienda sus alas de querubín para construir una carrera en el exterior y ¡ojalá!, sea hasta más famosa que Xuxa. Los invito a deleitarse con Dexireé, este ángel porno platinado de hermoso culo que tantas veces me ha hecho recordar la infancia, llenándome las manos de semen los domingos por la mañana.











































