Estrenando lo que debería convertirse en una nueva serie de artículos en miniPLUG -pero que probablemente no pasará de este único post-, su página favorita hace gala de la extensa red de colaboradores que mantiene esparcidos por el mundo para presentarles un muy retrasado review del más reciente disco compilatorio producido por el colectivo brasilero Si No Puedo Bailar, No Es Mi Revolución, así como de la respectiva fiesta de lanzamiento el día 16 de septiembre de 2008.
Nota escrita en su mayoría el 18 de septiembre de 2008, en medio de un vuelo que cubre la ruta GRU-CCS.
No dormí absolutamente nada anoche y planeaba hacerlo durante las 6 horas del vuelo en el cual me encuentro, pero tengo al lado un niño fastidioso que no deja de toser y estornudar y hablar con su papá. Mientras espero que la gripe mate a este mocoso, o que al menos alcance la pubertad y así tenga ganas de hacer cualquier cosa menos hablar con su viejo, se me ocurrió que podría escuchar nuevamente el genial disco que le usurpé a la gente de Boom Boom Clan cuando debía tan solo transportarlo de São Paulo a Caracas.
Comencemos por el principio: el nombre del disco es Pero Ese Olor en El Cuarto del Piano Fue el Primer Perfume que Necesitó en Su Vida, título que hace referencia a un fragmento de la novela Un Mundo para Julius de Alfredo Bryce Echenique. En efecto, el disco es un soundtrack imaginario para este libro (que no he leído y dudo que haga porque Bryce Echenique no me gusta tanto).
También debo confesar que sé muy poco de la gente de Si No Puedo Bailar, No Es Mi Revolución. La verdad, nunca había escuchado de ellos hasta el lunes cuando chateaba con Il, miembro de BBC y reconocido ukulele star en internet, quien me pidió que me pusiera contacto con un pana que se llama Rodrigo Maceira pues éste debía enviarle unas copias de un compilado en el cual aparece BBC. Intercambiamos mails y Rodrigó resultó ser un tipo extremadamente pana, quien aparentemente se ha dedicado a escuchar bandas latinoamericanas por internet y, reuniendo a algunas de sus favoritas, montó un proyecto internacional bajo el genial nombre de SNPBNEMR y que resultó en la creación del disco a cuyo lanzamiento me invitó el día siguiente (más info del colectivo, el disco y sus otros proyectos por acá).
La fiesta fue en un lugar que casualmente había conocido un par de días antes llamado Na Mata. El sitio es cool, una especie de NVV paulistano pero mucho más arrecho porque la tarima es increíble y las chicas más bonitas que en el difunto local de El Rosal, Caracas. El lugar estaba lleno de hipsters brasileros, la mitad de los cuales curiosamente tenía los mismos lentes que yo. Intenté obviar nuestra falta de originalidad colectiva y tripeé la música de la fiesta, que sonaba bastante bien, mientras hablaba con una amiga italiana. Nos mandó a callar una histérica ahí cuando se presentó uno de los artistas incluidos en el disco, el argentino Juan Stewart, cuya música en vivo tiene un feeling a Sigur Rós aunque en general sea más alegre y menos denso. Un palo, en verdad que el rioplatense y su banda sonaron de lujo y no tuviese ninguna queja si no fuese por la tipa fastidiosa esa que se pasó todo el toque mandando a callar de la manera más pesada posible a quienes cometíamos el crimen de hablar. En fin, unas fotos del evento cortesía de la gente de SNPBNEMR:
Rodrigo (izq.) vendiendo discos en la entrada:

Julius sosteniendo parte del arte del disco:

Julius y su nuevo amigo argentino:

Juan Stewart:

Más Juan Stewart:

Músico acompañante de Juan Stewart (han ido notando lo arrecho del fondo cambiante?):

Pueden encontrar un par de fotos más por aquí. En fin, tras el toque me tocó buscar a Rodrigo para resolver lo de los discos pero el problema es que no tenía idea de quién era él ni cómo reconocerlo. Le pregunté a uno de los argentinos y me dijo que era un tipo de lentes que llevaba puesta una camisa de cuadros -lo cual básicamente reducía la búsqueda a más o menos la mitad de la audiencia masculina-, y en efecto logré dar con Rodrigo poco después (fue el tercer pana con lentes y camisa de cuadros a quien me acerqué preguntando Você é o Rodrigo?).
Ahora, en cuanto a Pero Ese Olor…, considero justo comenzar diciéndoles lo más paradójico del asunto: es uno de los discos menos bailables que encontrarán en sus vidas (lo cual no es en lo absoluto algo malo). Es decir, sí tiene una que otra canción que los hará moverse, pero en verdad es un disco para poner de fondo mientras hacen cualquier otra actividad en sus vidas (como por ejemplo leer Un Mundo para Julius). La música es hermosa y fue finamente seleccionada, dando al disco una fluidez como para escucharlo de principio a fin sin pensar siquiera en brincar una de las 19 canciones que se dividen en episodios (al parecer como el libro):
Dos lágrimas por un sueño muy bonito
I. Sonatine – Souvlaki
II. Un caballo saltando – Caramelitus
III. Difícil – Posnormal)
Carta pa’ mamá
I. Snol – Balún
II. Silhouette sombrío – Polaroyd*
III. Los primos – Los nueva orleáns
Porque éramos muy niños
I. ¿Y Johnny? – Sintecoraz
II. Si hay bulla no hay futbolín – Juan Stewart
III. Pequeño forastero (pueblos) – imi
El pintor que vive afuera
I. 1981 – Carrie
II. Extraño esas praderas – 3antena
III. Candy Tucker – Arturo en el barco
IV. Monika – Boom Boom Clan
Para siempre. O nunca más.
I. Juguete de navidad – Felipe Moreno
II. El primer día – Jög
III. Sinara Aïssatou – Lise
BONUS CHAPTER: ¿Por qué tan lejos, en Europa?
I. Do, re, mi, fa, sol I kiss you – pequeña fiera!
II. Cascabelle – La rainbow toy orchestra
III. Desastre – .tape.
Los artistas incluidos provienen de diversos países del continente, y aunque me parece difícil seleccionar lo mejor del disco, me atrevo a opinar que resaltan los aportes de los chilenos Los Nueva Orleáns, los mexicanos Carrie y Jög, y los brasileros Lise. Por motivos de ética o para dar al menos la impresión de que tengo un poco de eso, no incluyo a ninguno de los artistas venezolanos presentes -BBC y algo llamado Sintecoraz que nunca antes había escuchado pero es buenísimo- entre lo mejor del disco, pero estoy seguro que ustedes lo harán pues en verdad se destacan.
Por otro lado, el arte del disco es lo más arrecho ever.

En serio es una lástima que tan solo existan 15 ejemplares en Venezuela distribuidas entre Caracas y Maracaibo, pues tener una copia original vale mucho más que los 6 reales que pagó una amiga por el disco (equivalentes en ese momento a unos 7,2 bolívares, hoy unos 5,5 pues el real se ha devaluado fuertemente). Actualmente Fan Zinatra está en contacto con la gente de SNPBNEMR para poner a su disposición el disco, por lo cual lo más probable es que ustedes terminen descargando el disco por allí sin costo, pero hasta entonces les vuelvo a linkear al MySpace de SNPBNEMR para que disfruten.
Y ya, les dejo esto hasta acá pues el niño de al lado se durmió y voy a aprovechar para meterle un sutil codazo en las costillas como venganza por seguramente contagiarme la peste que carga encima. Maldito.
Epílogo:
Al final Il me regaló el disco y no tuve que robárselo, ja. Le agradezco así como agradezco a Rodrigo su invitación a la fiesta. Por cierto, en el blog del MySpace de SNPBNEMR pueden encontrar un review excelente del disco y aquí uno de la fiesta por medio del cual me enteré que antes que yo llegara a Na Mata había tocado otra banda. Ambos reviews en portugués (inténtenlo, no es tan difícil).










































