Mis ganas de vivir se evaporaron al enterarme de un hecho catastrófico, sólo comparable con el tsunami del sureste asiático o el exterminio judío: RBD, la banda de pop más exitosa en la historia de la humanidad, se separaría.
¿Cómo era posible que después de tantos millones de discos vendidos, de haber llevado la luz y la alegría de la rebeldía manufacturada a millones de adolescentes del planeta, esta legendaria agrupación se despida de los escenarios? ¿A qué clase de artistas tan comprometidos con los valores y los mensajes positivos para la juventud se le ocurriría dejar en el desamparo a tantos fanáticos?
Cuando me enteré lo primero que cruzó por mi mente fue quitarme la vida. ¿Cuál era el sentido de seguir viviendo? Con lágrimas como cascadas cayendo de mi rostro, sollozando como una pequeña niña, puse a todo volumen “Cuando el amor se acaba”. Me subí a la silla. La televisión reproducida el DVD “Tour generación RBD”, recuerdo de tiempos felices, inocentes. ¿Cómo continuar sin el bello rostro de Dulce, sin la apasionada voz de Maité, sin la actitud jovial de Alfonso, sin el carisma y el torso de Christopher o sin la valentía sin límites de Christian? Envolví alrededor de mi cuello la bandana que compré en el Tour Celestial 2007. El dolor y la desesperación invadían mi ser. Con la voz entrecortada murmuraba: “Sé que me canseeeee de estar luchando contra las agujas del relooooj. Sé que nos volvimos dos extraños. Sé que nuestro tiempo terminoooo.”
Estaba a punto de saltar de la silla y terminar con todo el sufrimiento. Sin embargo, mi computadora me alertó de un correo electrónico urgente enviado por el club de fans al que orgullosamente pertenezco, cuyo contenido remitía a una nota periodística:
Convoca Anahí a marcha contra fin de RBD
Afirma que es muy pronto para que la agrupación desaparezca, por eso llama a sus seguidores para que hagan una marcha mundial
Notimex
El Universal
Ciudad de México Domingo 17 de agosto de 200814:34 La cantante Anahí exhortó a los fans a una marcha mundial de protesta por el fin de RBD, no obstante que el productor Pedro Damián, representante del grupo mexicano, aseguró que se termina a iniciativa de sus integrantes, quienes están interesados en desarrollar proyectos de manera individual.
Quién lo hubiera pensado: Anahí convertida en activista social, en promotora de la democracia participativa y de la manifestación callejera pacífica. En serio, con causas tan dignas como la exigencia de la no separación de RBD, la espantosa crisis de inseguridad en México, el aumento en el precio de los alimentos o la polarización social por la venta de PEMEX, parecen sucesos insignificantes, cosas de niños, frivolidades políticas.
La rubia de la banda admitió que es demasiado pronto para el fin y que siente un profundo dolor. Aunque sus manejadores le prohibieron hacerlo, ella decidió convocar a la jornada para el próximo sábado, pues cree que con la fuerza de sus seguidores “podrían (sin especificar quiénes) cambiar de opinión”.
En lo que va del año, gracias a la guerrita perdida de Felipe Calderón contra el narco, van más de dos mil personas ejecutadas, hecho que no le causó el más mínimo dolor a la seudo actriz, semi cantante y dizque manifestante.
“Quiero pedirle a todos los fans que por favor no nos dejen solos. Estoy bien loca, porque en el foro de la página oficial ya les dije que hagamos una marcha mundial y me regañaron, que por qué ando haciendo cosas así”, comentó Anahí.
Como diríamos los seguidores de AMLO: “¡Noes-tan-solos! ¡RBD amigo, el pueblo está contigo!”
¿Se imaginan el caos que podría generar Anahí si en uno de esos arranques de histérica por falta de Vicodin y coca llama a sus fans a tomar las armas y derrocar a sus gobiernos?
Sí, Anahí está loca. Pero los locos de hoy serán los héroes de mañana. Los ingleses se reían cuando Ghandi predicaba la no violencia. Los blancos racistas menospreciaban al reverendo King al exigir derechos civiles. La historia pondrá en lo alto el nombre de esta valiente mujer que decidió ignorar los “regaños” de sus titiriteros y seguir sus instintos… to do the right thing… fight the power, power to the people.
“Les dije que el 23 de agosto hagamos una marcha en todos los países para que esto no se acabe. Mi vida se llama RBD, no sé qué va a pasar, son cosas del destino que no están a nuestro alcance”, añadió.
¿Qué va a pasar? Si no se hace caso a las demandas de las masas errebedistas las naciones podrían caer en una espiral de violencia y destrucción sin precedentes. Estarían jugando con fuego. No hay que meterse con las hordas sedientas de melodías prefabricadas.
Aclaró que no existen problemas entre Dulce María, Maite Perroni, Alfonso Herrera, Christian Chávez, Christopher Uckerman y ella: “Aquí sólo hay hermanos, nosotros no tenemos conflictos, no pienso en una carrera como solista, no tengo cabeza para eso, me duele, estoy pasando por un duro momento”.
No piensa en una carrera solista porque sería un desastre si se va por su cuenta. Pero entendamos a la pobre mujer: está pasando por un duro momento igual que muchas familias mexicanas que viven en la pobreza extrema o están desempleadas. El dolor de Anahí y el dolor de muchos ciudadanos tienen características en común… no me puedo imaginar cuáles, pero es seguro que todos sufren por igual.
No apaguemos la llama de la esperanza.
Estén al pendiente de la cobertura completa sobre esta movilización social que seguramente sacudirá los cimientos de todos y cada uno de nosotros, amantes del fenómeno RBD.











































