Hoy hago fiel testimonio de una de las características fundamentales de mi forma de ser: me voy a extender al hablar. Desde pequeño, mas de una vez he escuchado algo como: “¿coño leo, tu nunca cierras la jeta?” (¿heta?, ¿jeta?, ¿como demonios se escribe esa palabra por cierto?). O cosas como: “Chamo, siempre tienes algo para decir”, o el cásico “tú si hablas paja marico”; largo etc. A pesar de la terapia de hablar menos que arranque luego de carnaval, me siento a escribir acerca de una pieza musical que creo que requiere de una buena y libre reseña. Me siento a escribir de evolución. Me siento a escribir de Amor, de Atari Amor.
Caracas nos muestra distintas facetas de su gente y de las cosas que la mueven a través de su música. Ésta música es, inevitablemente, un reflejo de sus habitantes. Ésta es la música de una ciudad de extremos opuestos, del choque entre distintas aproximaciones hacia cómo hacer las cosas. O mierda, o cosas increíbles; no hay grises. En esta ciudad, en nuestro país, se dificulta seriamente encontrar iniciativas que realmente cambien las cosas, que muestren evolución, que marquen pautas. Atari Amor, forma parte de este selecto grupo de elementos que encontraron una genial materialización.
Cerouno existe desde hace muchos años. Es uno de esos proyectos que ni el tiempo, ni la dura realidad musical caraqueña, ni la distancia entre sus integrantes han podido separar. ¿Por dónde comenzar? Todo se sostiene sobre sintes, teclados, secuencias y voces. Sobre canciones que hablan del Amor. Sobre momentos y sonidos de distinto color. Sobre las geniales ideas POP de sus 2 integrantes esenciales: Javier Otero (Javo) y Alejandro Suárez (Ale). El concepto ha estado muy claro desde el principio, ha sido consecuente todo el tiempo y sus influencias han sido claramente cristalizadas. Depeche Mode, The Cure, New Order, Hombres G, Ladytron, The Postal Service, Sentimiento Muerto, Vitalic, Paymaco, Men without hats, Aditus, Kraftwerk, Martini Bros, Freezepop, Vive la Fete, Fischerspooner, Weezer, Air, Phoenix y Madonna. Suena como a los 80, pero en el 2008.
Desde que nacemos, hasta que morimos, la vida se trata esencialmente de evolucionar. Con el pasar de los años, las experiencias van definiendo los cambios y van construyendo la composición de lugar que llamamos “nuestra vida”. Esas mismas experiencias, combinadas con nuestras iniciativas, disposición y ganas, construyen nuestro proceso evolutivo. No se trata solo de crecer, se trata de querer hacerlo. Así como hay gente que se queda estancada, hay por igual bandas que se quedan estancadas. Así como hay gente que crece, se desarrolla y forma su criterio, ésta banda nos muestra claros indicios de que se quiso crecer, desarrollarse, definir un criterio propio y grabar un disco que materializara este proceso.
Así como detrás de cualquier político venezolano, hay corrupción, detrás de todo gran disco hay un gran productor. Son relaciones de 1 a 1 que no fallan. Atari Amor no solo cuenta con buenas ideas, si no cuenta con una impecable producción e ingeniería por detrás. El nombre clave: Claudio Ramírez. Si chequean su biblioteca de música venezolana, encontrarán que la mayoría de las cosas buenas que escuchen, fueron grabadas y trabajadas por este súper amigo y músico. Las razones son sencillas: Profesionalismo, amor por lo que hace, negación de la flojera mental característica de nuestros compatriotas, y ganas de trabajar. Las consecuencias por otro lado, son evidentes: en Cromo Audio Lab (un muy pequeño estudio ubicado en un apartamento en La Florida), los proyectos crecen hacia otras dimensiones. Cerouno entró y pasó por esta fábrica, y gracias a todos los elementos que se alinearon en nuestro favor, tenemos este gran disco gratis para descargar desde FanZinatra. No todo en Venezuela son malas noticias.
Atari Amor alegra tus tardes, le agrega nostalgia a tus días lluviosos, te hace acelerar mientras manejas, te hace reír, te hace bailar y de seguro, te va a invitar a echarte en tu cama a amar a otra persona. Para eso es, para conceptualizar musicalmente lo que el amor significa para muchos.
La canción Atari Amor abre el disco, y nos pasea por lado melancólico de los vocoders. Una cálida voz interpretada por una de las colaboraciones (Ricardo Suárez – ex Cerouno), se combina con momentos increíblemente pegajosos (unocerounocerouncerouno unocerounocerounocerouno), una gloriosa guitarra acústica y un poderoso riff de bajo (con solo incluido) que completa un circulo increíblemente agradable. Fluye libremente de principio a fin, termina y te introduce a todo el mix de emociones que vas a escuchar más adelante.
La segunda canción de cualquier disco, a mi criterio, debe ser una de las mejores. Doy gracias al señor, y a todos los que trabajaron en esta obra por haber seleccionado “Soy” como segundo tema del álbum. Es demasiado poderosa, demasiado divertida, demasiado ingeniosa y demasiado cierta. ¿Alguna vez le han caído a una jeva que no les para? (no sé porque pongo esto en tono de pregunta). Como sé que la respuesta es Sí, sé que entenderán esta canción. Trata nada más y nada menos, de todos los que hemos llegado a ladillar a esa fémina que no nos presta atención. “Te molesto… lo sé, lo sé” así termina la canción en medio de la descarga de ochentas más potente que van a recibir en sus vidas.
El trip sigue con Misil, el sencillo que fue soltado a las radios. Este disco tiene como 2 momentos básicos: por un lado, se sienta a divertirse con su audiencia, pero al mismo tiempo, se pone serio y te hace ver que la persona que escribió estos temas, realmente ha vivido lo que te está diciendo. Misil, es un buen ejemplo. Baja el tempo, baja el tono, y ese brillante anaranjado característico de Cerouno, se oscurece un poco.
Continúa el disco con Espina y Espontáneo (que cuenta con la colaboración de Kuámasi Gonzales y José Ignacio “Domingo en Llamas” en las voces). Estos temas muestran otro de los lados de la banda: mas indie, más “ingenuo” y más cálido. Debemos agradecer a Claudio, a Cerouno y compañía por los arreglos y el trabajo detrás de éstos temas (mientras que leen, aplaudan un poco para hacerle justicia a ellos). De nuevo, el disco nos da canciones para empiernarse de lo lindo en cualquier día de la semana a las 6 de la tarde. Los temas Héroe, Altura y Estelar, te invitarán a hacer lo mismo.
Justo en el medio encontramos lo que para mí, es uno de los momentos estrella de Atari Amor. Creo la he escuchado tanto desde que la tengo, que al igual que Javo, me convertí en un “Robot”. La producción de éste tema es Increíble. El trabajo de conceptualización de los sonidos de la canción, la base rítmica y la mezcla con el vocoder, ofrecen en conjunto un súper mega híper tema. Robot te da ganas de saltar. Robot te da ganas de ponerte tu ropa ochentera y salir a trotar con cara de culo o de “estoy demasiado en control sobre mi vida”. Robot te da ganas de bailar hasta romperte las rodillas. Tengan cuidado al escucharla.
No entiendes, Refresco, Válvula y Mente se agrupan casi terminando el disco para hacerte confirmar lo grande que es éste álbum. Éste momento compuesto por 4 canciones, ofrece otras cosas distintas para refrescarte un poco. Para mí, es el mejor momento del disco. Algo más experimental, más oscuro, mas dance y mas evolucionado, estas cuatro canciones te llevan a distintos lugares. Mención especial a Mente y el cambio drástico que sufrió la canción respecto a su versión original (aquí es donde aplaudirían ustedes de nuevo). Después de escucharlo completo, no nos queda más que agradecerle a este dúo por darnos buena música para escuchar.
Como les dije inicialmente, esta reseña se dedicaba a hablar de la evolución. Esta vez no fueron los cromosomas y las mutaciones los que captaron nuestra atención, si no la cristalización del trabajo de un gran grupo de personas que asumieron la disposición de hacer grandes cosas, y evolucionaron en el proceso.
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Showcase:
Si se hace necesario hablar un poco también del lanzamiento del disco y su evento respectivo.
Las caras de todos lo delataban, algo muy fino iba a pasar. Era imposible estar triste, un solo símbolo envolvía a todos: El corazón. El Centro Cultural Chacao resultó ser perfecto para recibir esta dosis de buenas ideas, buena música arropadas en un buen rato. El sonido hizo justicia a la intención y la asistencia fue acorde al tamaño del proyecto. Curdita de Vodka en mano, un cigarrito, buenos amigos y un eclipse lunar ocurriendo afuera. A las 8 pm empezó a tocar Cerouno, acompañados de una increíble banda por detrás. Ale y Javo, se apoyaron sobre un pequeño “dream team” de músicos caraqueños: Claudio, Kuámasi y Ricardo01. Los resultados se cristalizaron en la calidad del toque.
Luego de casi una hora y pico de buen Electropop, se había estrenado el disco de Cerouno, y con esto, llegaba a nuestra ciudad a una nueva era: el disco ya No es cultura. Un fenómeno que ya venía amenazando con destaparse, encontró desahogo ayer a través del lanzamiento de Atari Amor vía internet. Cojan dato, no van a ganar plata con los discos, sean sinceros con la música y entiendan que hay otros medios para moverse. La internet es el presente y seguir apostando a algo tan anticuado como el disco, es algo así como pretender que puedes bajar a la Güaria por el viaducto viejo. Al igual que el puente, los discos cayeron, y la nueva vía tiene nombre y apellido: Fan Zinatra (www.fanzinatra.com)
Luego, saliendo, vi a la mujer más increíblemente INCREIBLE que he visto en mi vida. Gracias a dios que fui al toque y gracias a dios que salí en el momento adecuado para encontrarme con esa obra de arte.
…Hubo Atari Amor entre nosotros.










































