Nunca me ha gustado planificar mi vida. Quizás porque me gusta seguir el cauce, dejarme llevar, me gusta improvisar. O quizás porque sé que todo puede cambiar repentinamente y sin previo aviso. Hace dos días fui a casa de Daniela, iríamos a ver una película o algo, pero patiné con la calle recién asfaltada y me fui de boca contra la acera. En lugar de Siete Almas en El Hatillo, me tocó siete puntos en la barbilla.
Pero hay quienes se han dado mucho más duro que eso, y quizás por error, o por accidente, o simplemente por estar en el lugar equivocado en el momento equivocado, en lugar de siete puntos, les sale siete años, o quién sabe cuantos, atrapados en un hoyo que las autoridades insisten en llamar “prisión” cuando en realidad es más bien “infierno”.
En anteriores oportunidades hemos visto cómo la web 2.0 ha ayudado a personas a conseguir justicia y salir de prisión, así que quiero unirme a la causa y contribuir con estos dos presos que han montado un blog en el que muestran la realidad en la que están sumidos y relatan las injusticias de las que son víctimas, no sólo ellos, sino todos los presos, tanto culpables como inocentes. Claro, esto no sucede sólo en Venezuela, ni tampoco es algo nuevo. Ya una víctima del sistema penitenciario venezolano había escrito su experiencia en el Retén de Catia en 1969, bajo el seudónimo Juan Sebastián Aldana. No se puede decir que el libro pasó desapercibido, pues hasta en 1984 se hizo una película sobre el mismo, pero no pareció causar el impacto deseado en las autoridades, que nunca tomaron las medidas pertinentes para mejorar las condiciones de vida de los presos y ofrecerles justicia oportuna y efectiva. Borrar del mapa el Retén de Catia no borra los recuerdos de quienes tuvieron la amarga experiencia de pasar por allí. También cabe que recordar que, según los presos bloggeros, más de la mitad de las personas en prisión aún esperan juicio. Y no es difícil creerlo.
Como dice la canción de Los Donovans, “Libertad, de rodillas otra vez en la misma esquina, y Justicia se va a pasear. Esperanza que me mira y ya no puede creerlo, ya no lo aguanta más”.
Nosotros tampoco aguantamos más. Esperamos que la difusión del mensaje de estos dos presos pueda lograr lo que Twitter logró con el reportero en Egipto: lograr Justicia.
El Blog:
http://elpresovenezolano.blogspot.com/
Foto tomada del blog del Preso Venezolano.









































