Mexico 1970, primer campeonato mundial de fútbol transmitido en vivo y directo gracias a la inédita transmisión vía microondas. El temprano germen del fenómeno multimediático en el que se ha convertido la mas importante cita de cada cuatro años con la redonda.
Este es el mundial de la alta definición, la cámara superlenta y las repeticiones desde todos los ángulos (aún los mas inútiles) y tal vez por esa misma razón, nosotros (esto es la amplia mayoría, los que lo miramos por televisión) hoy mas que nunca creemos ver como pasa delante de nuestros ojos un mundial de dimensiones bizarras inusitadas.
El espectador de fútbol es una animal difícil de tratar y de comportamiento errático. Enamorado de las hazañas épicas y leyendas de las gestas de grandes figuras. Pero aun así las hazañas épicas alguna vez fueron inéditas y las grandes figuras alguna vez fueron debutantes. El aficionado al fútbol sigue queriendo estas dos cosas por encima de todas las cosas, sus ídolos y sus leyendas pero se sigue resistiendo al cambio. En el fútbol, la historia es el opio de la tribuna. La historia que nunca juega, pero siempre se repite hasta el cansancio en las crónicas, resúmenes y análisis postpartido. No importa cuanto nos guste ver al chico pegarle al grande, en líneas generales disgusta ver a la tristemente célebre Italia, verse minimizada por unos Neo Zelandeses. Animal de difícil trato dijimos, hacemos un escándalo si pierde Alemania contra un equipo que no sabemos muy bien si es Eslovenia o Eslovaquia.
Arbitros de mierda, ladrones de la FIFA, explotadores de las ligas europeas, anti nacionales que no cantan el himno, mercenarios de fútbol internacional, goleadores nacionalizados, africanos muertos de hambre en estadios de lujo.
¡Sagrado fútbol oh rey de los deportes, el moralmente mas hipócrita de todos los deportes!
En Sudáfrica hemos visto como se acortan las distancias, como los grandes no son tan grandes y como los chicos no son tan chicos. De fútbol hay poco, pinceladas aqui y allá, lloriqueos de tipos que viven viajando en naves espaciales y duermen en camas de oro pero se disgustan con un balón de fútbol que no les gusta. Pero es que el fútbol está cambiando, los grandes patrocinios son para algunos, pero el fútbol escencialmente efectivo, lo puede jugar cualquiera.
Es para poner en un porta retrato las declaraciones de algunos internacionales argentinos quejandose del ruido de la vuvuzela (y ni que decir de las perlitas que sueltan algunos periodistas en este mismo tema) durante los juegos pero nunca se quejaron de la lluvia de escupitajos que caen desde la popular cuando se cobra un tiro de esquina en una cancha del campeonato AFA.
Animales difíciles de tratar y comprender dijimos. Si sumamos una salida en falso de España, dos empates de Italia, dos empates de Inglaterra y una derrota de Alemania tenemos indudablemente un mundial de mierda. No interesa que empecemos a ver nivel competitivo de los Japoneses, Neo Zeladeses, la misma ingenuidad africana de todos los tiempos y una aparente dictadura sudamericana.
Es cierto, desde un estricto punto de vista, este mundial ha sido parco y feo, pero ¿acaso no son todas las primeras rondas iguales?. Treinta y dos partidos después de la decepción general con la ceremonia de apertura (¿donde están los leones vivos en escena, los canibales, los elefantes y girafas, donde está Mufasa, Simba, los indígenas, las serbatanas y los cantos tribales?) este mundial sigue siendo el mismo mundial de mierda de siempre, solo que esta vez lo vemos en alta definición.
Parece que el nivel futbolístico de los equipos se dividiera solo en bueno o malo, entre los eqipos que conocemos por ESPN y de los que supimos por National Geographic. Queremos ver el mismo mundial, y tal vez por esa misma razón Brasil termine hexacampeón, es que no nos merecemos nada mas.