El peculiar affair de un gringo cuarentón por el extinto “Club de los tigritos”
Por: Pino

Por los días en los que Don Houck se erigió como el mayor fanático de “El club de los tigritos” -medioevo de los noventas-; digo mayor, tanto por su edad –de corrido superaba los 40-, como por su comprobada dedicación, en Venezuela, palabras como Etheron, Compuserv, email personal, y la misma internet, eran burguesmente ajenas para muchos de nosotros. En mi caso, por ejemplo, debo confesar que vi mi primera cuquita en la web, más o menos cuando cursaba tercer año de bachillerato.
… Y todavía la recuerdo.
Digo entonces que hasta bien entrados los noventas y puede que más allá del fatídico año 98, internet aún era un bien casi exclusivo de la burguesía criolla, y por demás, un servicio muy circunscrito a los estados urbanos del país.










































